A TI CIUDAD, ROMA IMPERIAL y capital del mundo; a ti negro y bello Hudson: pozo de cenizas y tristeza contenida, fluir de sangre, sudor y lágrimas; a ti puerto de Brooklyn, lugar de encuentros y desencuentros, de viajes y ansiados retornos, lugar de llantos de partida y risas de llegada; a ti Quinta Avenida, estrépito de compras, comercios y fotografía, de diosas en la puerta y escaparates de papel; a ti Waldorf Astoria, duque ingles y hotel de mundo; a ti Empire State, intento vano de alcanzar el cielo, promesa romántica que se verá en el cine; a ti Trump Tower, ego gigantesco y símbolo de conquista, a ti barrio de Queens, sitio donde las reinas son obreras y donde la realeza está en el aire; a ti Metropolitan Museum, arte que no es sólo arte, lienzos y esculturas hablando de universalidad; a ti verde y vivo Central Park, área de juego y recreo, de sexo y días de descanso, pulmón de la ciudad y puentes colgantes, Strawberry Fields y Alicia a través del espejo; a ti Broadway y cuarenta y cinco, esquina donde se interpreta el mundo y la vida despierta del sueño; a ti Wall Street, mascarones obscuros y paisaje de la multitud que vomita; a ti Staten Island, ferry que da la cara, paseos a la espera del alba y besos a contra solapa; a ti Liberty, mujer hermosa y francesa, primera imagen y edecán de las masas del mundo; a ti Grey’s Papaya, frankfuters y Matthew Perry; a ti Manhattan, rascacielos de Babel, ¿ identidad de vuelo o pájaro ?, nubes nómadas y noches que abren las puertas de ese fatídico día.
A ti, todo a ti. Ciudad abierta, ciudad hereje, nación de naciones, pluralidad en esencia. Voluntad que te conquista y te somete, que da luz, cobijo y esperanza a todos los hombres. A ti Nueva York, monstruo vorágine, cabeza de hidra, realidad que se alimenta de los otros. Nueva York, selva de piedra, desierto, hormigueo, rodar de multitudes, sordo sonar de voces que laten al fondo de la mesa. Nueva York, pastora de siglos, Saturno que nos devora y nos engendra. Nueva York, ir y venir, espejo de nuestros afanes. ¿ Por qué, para qué, a nombre de quién ? A ti zona cero, mis lágrimas, mi llanto y tus sueños preclaros: ciudad que soñaste y que cambia, galaxia herida, esperanzas y alegrías, temores y pesadillas. Nueva York que cambia mientras les añora y no les olvida.
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